MI LADO
Bitácora/El Clavo

jueves, enero 11, 2007

Ella sola.

Si los que la conocen la vieran de noche, no le creerían nada de lo que dice en el día.
Que no le importa la apariencia , que todo le importa un culo, que lo único que quiere es vivir y que la dejen vivir así, que nunca sabe nada y tampoco quiere saberlo.
El único que sabía de sus mañas era él, el loco, el que la descubría por las noches tratando de ocultarle su vanidad y sus miedos.

Cuando llegaba de la calle se quitaba las tangas, ¡odio las tangas! Quien putas se inventó una tira de tela que se le meta a la mujer por el c…!! ah!! Las odio!!!
Y sin embargo, al otro día volvía a ponérselas. Y cuando las veía, cuando veía las que había comprado el día anterior, no podía dejar de sonreír: ¡Son tan lindas! Le decía a él, que la veía extasiado ponérselas, mientras que por su estómago plano de tanto comer chucherías rodaban gotas de recién bañada, y el cuarto se inundaba del olor de su shampo, y de su jabón, y de la crema de avena que se aplicaba en todo el cuerpo, y de su humor combinado con todo lo demás.

Entonces llegaba a su casa, se quitaba las tangas y se ponía los calzones más cómodos que tenía. Eran tres:
- Unos cacheteros blancos desteñidos, con borde rosado
- Unos calzones rosados con corazones rojos (estos a pesar de estar muy viejos apasionaban al loco)
- O unos azules con rayas rosadas, y con un roto al inicio de la nalga, sus preferidos,
Y todo el resto de la noche se la pasaba con uno de sus tres calzones y una blusa de pijama. Cuando se iba a dormir, sin que el loco la sorprendiera, se quitaba uno de sus tres calzones viejos y se ponía uno de los tantos finos que tenía, que adoraba comprar y que obviamente no eran tangas. Esto sólo por si en caso de emergencia le tocaba salir de su casa en calzones, no quería que la sorprendieran los vecinos con sus calzones más viejos.

Después se paraba en el borde de su cama y descolgaba los 2 cuadros piratas de Botero que tenía justo en la pared a la que estaba pegada su cama, el de la puta y el de la monja.
¡Este par de gordas no me van a caer en la cara en un temblor!, les decía cuando no estaba de mal genio. Les temía por el vidrio que las enmarcaba, pensó varias veces en quitárselo, pero decía que los cuadros se veían aún más chiviados de lo que eran sin el vidrio, así que todas las noches, se tomaba la molestia de descolgarlos y ponerlos debajo de la cama. Cuando se quedaba dormida antes de tiempo, el loco hacía esta labor silenciosamente, para no despertarla, pero los calzones viejos si se los dejaba, le encantaba verla sin su vanidad en su máxima expresión, y al otro día, cuando ella se despertaba y veía esos corazones en sus nalgas, le decía: “bajaste los cuadros y no me quitaste los calzones, ¿que tal que hubiera temblado? “

Y al otro día se levantaba, se bañaba y no se maquillaba, sólo se llenaba la piel de crema de avena, para que no se le resecara la piel nunca. Lo del maquillaje lo omitía para parecer más natural, para que el día que se maquillara todos notaran el cambio y alabaran su belleza, y ella sólo respondiera: “ah si, me eché un poquito de rubor para la ocasión”

Si los que la conocen la vieran de noche, no le creerían nada de lo que dice en el día, pero el único que la veía de noche le seguía creyendo.

sábado, noviembre 11, 2006

Como un pato en el Factor X

“ Que si quieren ir a ver la grabación de Factor X hoy” preguntó Andrea mientras estábamos esperando nuestras pizzas de $3.300 a la salida de la Javeriana Bogotá.
“ Hagale” respondimos.

La travesía inició en el Transmilenio que nos llevaría a RCN televisión. Seis caleños en un bus lleno, hablando durísimo y parados. Cinco caleños que me preguntaban “ Mona pero ¿estás segura que este si nos lleva, y en que estación nos bajamos?” En Bogotá la única que preguntaba desde los precios de cualquier cosa, hasta donde diablos estábamos parados era yo.

Después de hacer fila entramos al estudio de Factor X. Las bancas donde se sienta el público ya estaban a reventar. A los caleños les tocó parados, detrás de Andrea Serna. Inmediatamente llegamos salió un personaje que alguna vez fue actor y que ahora ya se volvió Coordinador de programas , a animar y a dar órdenes al público. “ Corazón quita tus manitos de allí que eso es una luz y se calienta horrible” , “ caballero quítese la maleta de los hombros que parece que estuviera apenas llegando” , le decía a uno de mis amigos. Y después de tantas órdenes empezó: “ ¡Cómo esta mi gente hoyyyyyy!?.Vamos a animarnos un pocooooo” y en ese momento sonó en todo el estudio de la manera mas estrenduosa atevetetete, salte del closet, destapate … Mientras el animador decía, “ ¡qué pasa con esas palmaaaaaaas, aplaudidendo, eh , eh, eh, eso, así, uhu!” Y el público aplaudía, y yo me quitaba mi maleta, me quitaba mi saco y le decía a mis compañeros, “ ya estamos aquí, ya que, toca bailar y gozar”, y al son de atrévete me convertí en el mejor público. El animador se acercaba a nuestro pedazo de tribuna y yo gritaba, aplaudía más duro, mientras recibía su aprobación y su sonrisota de satisfacción porque tenía quien le hiciera bulla.
Poco a poco mis compañeros fueron perdiendo la pena o “ boleta” de estar allí y se unieron a mí, menos los dos hombres que nos acompañaban, uno se escondía detrás de mí, y el otro no le quitaba los ojos de encima a Andreita Serna.
Y al fin salieron las estrellas, y con ellas se activó un personaje denominado Coordinador de piso. Este hombre era el encargado de , como su nombre lo indica, coordinar todo el estudio, el público, la presentadora etc… pero su labor iba más allá, este sí que era un animador. Cada que sonaba el cabezote del programa realizaba una coreografía aeróbica diferente. Haga de cuenta esos instructores de aeróbicos o aerorumba de los gimnasios, pero este tenía un apuntador de donde le llegaban órdenes y un micrófono para dirigirse a sus altos mandos y a Andrea Serna. Nosotros gritábamos cualquier nombre para que nos miraran las estrellas, la verdad la que más gritaba era yo, y mis amigas lo único que hacían era reírse y observar al coordinador de piso que no dejaba de bailar.

Después se hicieron las presentaciones de los 4 concursantes que quedaban en el reality, y finalmente el veredicto que eliminaría a uno de ellos. El público le gritaba a su participante preferido: “ Janeth, Amparoooooo, Pachéeee, Cocuyo” y mi compañera (Andrea) gritaba : Jóseeeeeeeeeeeeeee, (queriendo obtener una miradita de su apetecido jurado). Al compañero que estaba atrás mío se le ocurrió la brillante de idea de cargarme para que pudiera gritarle a cualquier participante y ser vista, y como sólo mido 1.80, su objetivo daría resultado. Diego me cogió de la cintura, yo me impulsé con los pies y me alzó muy alto, en la cúspide de mi salto grité : ¡Amparoooooooooooo! Y cuando mis pies tocaron nuevamente el piso decidí esconderme por pena. Mi compañero quedó parado y con la vista de Amparo encima, no le quedó más que saludarla muy apenado.

Al fin Andrea Serna terminó con nuestro cansancio (parados 40 minutos en el Transmilenio, y después 2 horas en ese estudio). Janeth (la esposa de Iriarte en Los Reyes, para los que no la recuerdan) debía irse del Factor X, y nosotros también.

Salimos del estudio junto con todo el público, cansados, roncos, y anhelando el despliegue técnico que puede conseguir el dinero.

jueves, julio 27, 2006

LO QUE ES BONITO

Bonito es:
* Que el chofer del bus te salude cuando te subís (pocos lo hacen)
* Que un bebé se quede mirandote, y después se ría (levemente)
* Que un pasajero se levante del puesto para darselo a una mujer embarazada
* Que un carro le de paso a un peatón
* Que alguien te trate bien por teléfono sin conocerte
* Que el señor del bus deje trabajar a los vendedores de frunas, masmelos millows, incienzo...
* Que un niño de otro carro te haga muecas y vos las respondás.
* Que te manden un regalito de otro país

Las primeras son cosas que viví ultimamente y que me hicieron pensar que no estamos tan lejos de lograr ser una ciudad civica, y eso ES BONITO.

jueves, julio 20, 2006

CASI LO ÚLTIMO

En la cama dos cuerpos, uno pensativo... y el otro también. Uno desnudo y el otro que se levanta y se enrolla una sábana blanca. La loca se dirige a la mesa de noche, coge un cigarrillo, lo prende y se aproxima a la ventana, fuma uno y luego otro. Se acerca al otro cuerpo , le coge la cara suavemente y le susurra al oído:
disfrutaste?
EL cuerpo responde
si!
Ella agrega
pues que bueno, porque ese fue el último
Se desenrolla la sábana y se viste. Agarra su bolso, y sale tirando la puerta.

En la silla un sólo cuerpo destapa un sobre. Las manos le tiemblan, el cigarrillo le sabe mal, lo tira a una caneca. Los ojos se pegan al papel. Elresultado: positivo.
La loca maldice el día en que decidió llamar al loco sólo para sentirse deseada.

sábado, junio 10, 2006

Día de emociones y el zapato rojo

El viernes me levanté a las 7 de la mañana muy ansiosa porque finalmente había llegado “el gran día”: La premier de nuestro cortometraje.
Llegué a la universidad a las 8 de la mañana, pensando en los pocos detalles que le faltaban al cortometraje para estar completamente listo: agregarle una música, otro par de audios, la claqueta del inicio y la música de los créditos, y así presentarlo a las 2 de la tarde
Cuando llegué a la estación de edición me di cuenta que la red se había caído, y el disco virtual(mi disco) donde teníamos TODA la edición no abría, y muchos discos virtuales tampoco.
- ¡Tranquila!- me dije a mi misma
- En media hora máximo Marcela (la coordinadora de los laboratorios de comunicación) ya habrá solucionado el problema.
9 de la mañana: nada, 10 de la mañana y lo único que veía era que Marcela llamaba a Estados Unidos a preguntar una solución. Allí me preocupé, la cosa no era tan sencilla.
11 de la mañana y no aguanté. Me acerqué donde mis compañeros del otro corto (Diego y Claudia) a quienes si les funcionaba el disco por cosas de la vida, y porque llegaron minutos antes que yo, y se me salieron unas cuantas lágrimas, comencé a pensar que no íbamos a presentar nada, y todo por culpa de la tecnología, la impotencia se apoderó de mí y me resigné, y todos los de mi grupo también.

A las 12 me fui para una sala de computadores a perder el tiempo, con una pequeña esperanza en mi corazón de pronto se arregla la red, pensaba, igual ya no alcanzamos, volvía a pensar.

A las 12:30 recibí una llamada: ¡Ya se arregló la red!
Salí corriendo con la directora del cortometraje a terminar lo que nos faltaba. Milagrosamente y con mucho juicio logramos tener en un dvd nuestro corto muy a las 3 de la tarde.
El sentimiento que experimentas cuando salen los créditos de tu trabajo y la gente aplaude (por que les gustó o por simple cortesía) es ÚNICO, aunque el zapato rojo de la directora se haya atravesado en todo un plano y lo veas sólo el día de la premier en pantalla grande.

viernes, mayo 12, 2006

Todos tenemos nuestros días, ella también.

ANTIPATÍA

A La loca de ojos chinos se le saltó la rabia, se le salió del cuerpo ese sentimiento que experimentamos cuando sentimos mucha mucha rabia y volvió su cuarto una mierda.
Y no sólo su cuarto, todo y todos los que estaban a su alrededor, afortunadamente el loco andaba por allí así que le pudo cantar sus verdades en la carota, y después disculparse con él argumentando que todos tenemos nuestros días malos.

Él motivo por el cuál esta mujer se enfadó no tiene relevancia, es más, es una insignificancia, pero la forma cómo ella escupió esa rabia es sucia y muy enérgica.
Arremetió contra la vecina: “esa malparida que a falta de hombre se compró un gato, UN GATO! Hay algo más repugnante que un gato?, no lo creo"
Después la agarró contra sus patronas: “!cerdas las dos, tacañas y mal nacidas, no saben que es sudar encima de unos tacones, pero si saben pagar una miserablesa!"
Y después de putear hasta a su hermano, llegó el loco y en un acto cívico pero equivocado se le acercó y le preguntó: ¿Qué te pasa?. La loca sacó todas sus fuerzas, tomó aliento, pensó en todo lo que la había molestado de este ser despreciable (porque cuando le digo loco no es porque él sea el loco de ojos chinos, es porque este individuo en realidad estaba desquiciado)y empezó: “cogé tu asquerosa maleta, empacá la inmundicia de chiros que tenés y largate de una vez por todas de mi casa, de mi vida, de mi demencia. A vos te debo mis alucinaciones, por vos he llorado hasta dormir, tu olor es lo que más me perturba en la vida, y tu cuerpo es lo último que quiero tocar con mis manos.” La loca cogió la botellita de aguardiente que empezó a tomar antes de su rabieta, la que no había sido capaz de quebrar porque quería tomarse hasta el último concho, bebió su último sorbo y limpiándose la boca le dijo : “ ah! Loco de mierda, te fuiste más rápido de lo que pensé, esperáte, todavía no he llegado a la parte en que te digo lo maravilloso que sos y todo lo que me duele tu ausencia"
La loca lloró mucho y finalmente se durmió.

sábado, abril 15, 2006

¡Viva Pasto carajo!


Mi mejor amiga (la de la foto, y ya entenderán porque esa cara) se fue por obligación el jueves santo a Pasto (Nariño) con su señor padre y su mamá.
Vilmente obligada se montó en su carro a las 4 de la tarde, dispuesta a viajar durante 7 horas a una ciudad que no conoce, donde no tiene familia, ni conocidos, y al son del “chirrinquitingui” que quiera colocar su papá en el radio.
Yo voy a Pasto cada dos años aproximadamente, en época de carnavales y puedo meter las manos al fuego por esa ciudad en esa temporada. Tengo mucha familia paterna , y varios primos que “sacan a la prima caleña a pasear a todo lado”.

Los 4 días que dura el carnaval de Blancos y Negros son días de derroche. Durante esos días no se trabaja. Después de almorzar toca vestirse con la ropita más vieja que tenga y salir a JUGAR , en el sentido literal de la palabra, a echarse talco, espuma, pintura, agua, de todo con todo mundo. La gente sale a las principales calles de Pasto a ver las carrozas que han construido los artesanos. Ya en la noche, se cambia la ropita y se va a cualquier chuzo (todos están abiertos y son baratísimos) y se toma lo que quiera, baila, sigue jugando o simplemente charla y come.
Así que cada vez que yo visitaba esa ciudad venía muy contenta, y mi amiga era cómplice de mi felicidad.

Compasión, lástima, y mucha risa fue lo que sentí cuando me llamó el viernes santo desde la ciudad del cuy( como se pronuncia el cury). “!Estoy encerrada en una pieza de un hotel , sola porque obviamente mis papás me tiraron a otra pieza, con un frío ni el h… y mamada porque toda la tarde estuve visitando iglesias!, y para rematar , fuimos a almorzar a un moridero porque todo en esta *#&~ ciudad está cerrado, menos las heladerías, en cada esquina hay una, como si no les bastara con el frío que hace!!!”. Duré varios minutos riéndome a carcajadas.
Después agregó: “voy a explotar a mi papá por haberme traído a una ciudad llena de procesiones religiosas, donde todo está cerrado, y el frío me hace caminar más lento de lo que usualmente camino”.
Después de escuchar todas sus quejas y hasta reclamos por haberle pintado toda su vida una ciudad agradable y hasta rumbera, confirmé lo que he pensado toda mi vida sobre la semana santa: hasta el inicio de la juventud usted puede viajar en semana santa con sus papás a dónde les de la gana, pero si usted ya está crecidito y descubrió que sus inclinaciones religiosas van por otro lado, o no van, haga parche así sea con la señora de la tienda, y deje a sus papás vivir su religiosidad.

DATICO EXTRA:
Desde mi nacimiento hasta los 12 años aproximadamente fui a Popayán (la ciudad más religiosa de Colombia) cada semana santa. Me sé de memoria las procesiones, y como si fuera poco, mi mamá me disfrazó unos 4 años consecutivos (cuando estaba muy pequeña) de saumadora o ñapanga (la niña que va delante de la procesión con un saumerio). ¿Tengo o no motivos para quedarme tranquila en mi casa durante esta semana?